Gobierno en minoría y ahora tutorial

LUGO

Desde el Bloque y Lugonovo se asiste con creciente preocupación al día a día del gobierno local, presidido, porque los dos partidos lo decidieron con sus votos, por la socialista Lara Méndez. Es más que probable que la reorganización del equipo de la alcaldesa no ayude a tranquilizarlos. Los dos concejales que se incorporan, Manuel Núñez y Rosana Rielo, tienen experiencia en la gestión municipal, pero lo que no van a tener es horas suficientes para hacer frente a tantas responsabilidades como asumen al mismo tiempo que siguen atendiendo a sus respectivas obligaciones laborales; no tendrán dedicación exclusiva al Concello. La presidenta de la corporación, pese a todo, es optimista, y está convencida de que como Núñez y Rielo «contan cunha dilatada experiencia» estarán en condiciones «de ter unha visión máis ampla do Concello e dedicar menos horas presenciais».

En el nuevo gobierno, le cayó encima el área de Deportes al portavoz del gobierno y edil de Zona Rural, Miguel Fernández, porque parece que no hubo otro dispuesto a hacerse cargo de tan exigente delegación. A Rosana Rielo le fue encomendada el área de Concello e Cidadanía; el premio gordo le correspondió a Manuel Núñez, que se encarga de Educación (es director de colegio) y nada menos que de Infraestructuras, que es lo mismo que decir del ciclo del agua. Y es mucho decir, dada la disparatada situación en la que se encuentra. Tres apuntes para trazar el boceto del panorama en este servicio: las plantas potabilizadora y depuradora llevan años gestionadas por una empresa sin contrato en vigor con el Concello y el gobierno local aún no sabe qué hará con ellas; en la vieja potabilizadora hay cuatro trabajadores sin más función que mantener unos locales sin uso; la falta de personal para lectura de contadores ya provocó que el Concello tuviera que devolver parte de lo cobrado.

La alcaldesa es optimista. Núñez se basta, según su visión, para poner en orden el servicio de Aguas con dedicarle una mañana y las tardes del resto de la semana. Entiende la alcaldesa que Núñez no estará solo ante el peligro porque, dice, los asuntos municipales son transversales. Quizá se refiere, entre otras cosas, a la compleja cuestión de la gestión del personal, materia en la que el ciclo del agua tiene graves carencias en la actualidad.

El gobierno lucense, con miembros con «menos horas presenciais», cobra cierto aire de gobierno tutorial. No le falta razón a la alcaldesa cuando señala que las infraestructuras se pueden visitar a cualquier hora; lo malo es que, por esas cosas que tiene la Administración, la inmensa mayoría de los funcionarios solo trabajan por la mañana, incluidos los técnicos. Al maestro Núñez, director de centro escolar, le va a tocar estudiar el método de educación a distancia, que tanto éxito popular tuvo, para aplicarlo a la gestión municipal. Igual sirve también el modelo on line.