Un colchón para San Vicente

Xosé Carreira LUGO / LA VOZ

LUGO

En la fuente también llegaron a colocar palos últimamente.
En la fuente también llegaron a colocar palos últimamente.

La histórica fuente de la Praza do Campo objeto de nuevos actos vandálicos

06 oct 2015 . Actualizado a las 07:44 h.

San Vicente no vence a los salvajes. De nuevo su histórica y emblemática fuente, ubicada en la Praza do Campo, uno de los rincones con mayor encanto de la ciudad, fue objetivo de los piratas que acaban saliéndose con la suya ante la indiferencia de quienes deberían velar por la conservación del patrimonio urbano. En los últimos días, el patrono de los hosteleros acabó cargando con un colchón y también rodeado de unos restos de maderas. La situación es un reflejo de la falta de vigilancia y control de la que los vecinos de la zona se vienen quejando constantemente.

Colocarle encima un colchón al santo es una operación que lleva su tiempo. Alguien tuvo que encaramarse primero en la fuente para después apoyarse en la base y, luego, subir el trozo de espuma. En la duradera acción es posible que participasen varias personas. Nadie vio nada. Parece que en la zona no hay cámaras. Las que existenten se encuentran dentro de los establecimientos.

San Vicente también acabó rodeado de unos palos. A los pocos días de tener colchón, alguien le colocó unas maderas que fueron retiradas de día cuando algún vecino las vio.

«Hasta que tiren con San Vicente e esmaguen a fonte non van parar», indicó ayer un residente Las quejas vecinales van dirigidas directamente al Concello por lo que consideran una actitud pasiva. Entienden que San Vicente y la fuente no serían objeto de tanto incivismo de algunos ciudadanos si hubiera vigilancia de la Policía Municipal. En este sentido hacen una comparación con lo que pasaba en algunas zonas de Santiago donde los vecinos se quejaban de que les orinaban a las puertas de sus casas. «Todo iso acabouse no momento en que policías locais, algúns deles non uniformados, comezaron a impoñer sancións», advirtió un hostelero.

Pero los vecinos del barrio de la Praza do Campo y A Tinería aseguran que apenas existe vigilancia. De ser así, no habría una degradación tan espectacular de la zona caracterizada por ruidos, basura y circulación de algunos vehículos a diferentes horas del día. «Hai un camión de reparto que ven cando lle apetece ao condutor e aparca de calquiera xeito e lugar E non pasa nada. Logo cando entra algunha furgoneta e aparecen os axentes o chófer é amonestado», apuntaron ayer vecinos.