Cándida abrazó a todos sus hijos

Xosé Ramón Penoucos Blanco
x. r. penoucos LUGO /LA VOZ

LUGO

La fiesta de las bodas de plaza de Canilo y Elba, se celebró en una gran carpa y asistieron 130 invitados.
La fiesta de las bodas de plaza de Canilo y Elba, se celebró en una gran carpa y asistieron 130 invitados.

Algunos familiares hacía casi una veintena de años que no se veían

03 ago 2015 . Actualizado a las 17:05 h.

Los once hijos del matrimonio de O Saviñao entre Fermín Saavedra y Cándida Lobelle no habían estado nunca juntos desde que eran apenas unos niños, algunos hacía casi veinte años que no se veían y ayer tuvieron la oportunidad de hacerlo durante una emocionante y festiva jornada.

Las seis mujeres y cinco varones se separaron cuanto cuatro de ellos tuvieron que buscar su futuro profesional fuera de Galicia, dos en Suiza y otros tantos en Barcelona. Por separado sí que acudieron con relativa asiduidad a su casa natal en la parroquia de Diomondi, pero ninguno recuerda una ocasión en la que llegaran a estar todos juntos hasta la jornada de hoy.

El motivo de tan feliz reencuentro fue la celebración de las bodas de plata de uno de los hermanos, Camilo, con Elba. Decidieron que era la mejor ocasión para reunir a todos los hermanos en una fiesta que congregó a más de un centenar de personas.

Beatriz, Mónica, Lucía, Antonio, Amada, Paulino, Camilo, Anuncia, Isabel, Segundo y Manolo son los once hermanos de una saga que se completa con 21 nietos y 5 bisnietos a los que hay que sumar otros dos que vienen en camino. El elevado número de hermanos hace que la diferencia entre el mayor Manolo y la menor sea notable, ya que el varón ya alcanzó los 58 y la fémina todavía no llegó a los 40.

El feliz acontecimiento fue más que especial para todos ellos, pero la que no podía ocultar su emoción era Cándida. quien por primera vez tuvo la oportunidad de poder abrazar uno por uno a todos sus hijos, una sensación que no recordaba.

Los momentos que compartieron en las últimas jornadas fueron tan intensos que la intención de todos ellos es la de repetir esta magna reunión familiar más a menudo y no volver a esperar dos décadas. El único pesar fue que su padre, Fermín, ya no viviera para disfrutar de la ocasión, aunque estuvo presente en la memoria de todos ellos en una celebración tan especial.

Primera vez que se reúnen los once hermanos saavedra lobelle en escairón