Montirón estrena una barbería que aúna clasicismo y modernidad
09 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Ahora que la barba vuelve a estar de moda y crece el número de hombres que se cuidan para «verse mejor», el lucense Alejandro Miragalla acaba de abrir una barbería que aúna el clasicismo y la modernidad «sin perder los valores y las costumbres de la barbería antigua». «Quiero recuperar el ritual del afeitado, en el que las barberías eran un centro de reunión donde la gente disfrutaba de unos minutos de tranquilidad, de una charla agradable mientras te cuidan con productos y crema, dejando el estrés fuera», explica el joven, que tiene 31 años. «Me inspiro en la barbería norteamericana, pero dándole un toque británico, sofisticado», comenta el emprendedor mientras muestra una de las navajas que utiliza en su labor, y suenan de fondo canciones de Frank Sinatra. Su negocio está situado en la calle Montirón, y su nombre hace referencia al portal en el que se sitúa: La 93 Barber Shop. ¿Su referente? Lord Jack Knife.
Ambientación cuidada
Todos los detalles están elegidos con sumo cuidado. Desde el sillón de cuero y metal que invita al cliente a la relajación, a los espejos y el lavacabezas, pasando por la pizarra de la entrada en la que se da cuenta de los precios. El corte de pelo de caballero cuesta 8,50 euros, con una rebaja de 50 céntimos para quienes tienen de 10 a 31 años. Para los clientes más jóvenes, de entre 2 y 9 años, el corte vale 6; y para los bebés, de 0 a 2 años, 4. El afeitado se cotiza a 7 euros, y recortar la barba, a 4. «Cada cinco cortes regalamos uno gratis y hacemos promociones», explica Miragalla, que afronta con gran ilusión su primer negocio, y está activo en Facebook, Twitter e Instagram. Aunque estudió Auxiliar de Clínica, confiesa que siempre sintió fascinación por el mundo de la barbería. «Me apasiona, y estudié en Dobao Imagen», cuenta. Abre de lunes a viernes, y los sábados por la mañana. «La gente no está acostumbrada a afeitarse en la barbería, y es algo que hay que recuperar», anima.
«Busco que la gente disfrute de estar aquí, del afeitado, de las cremas, de cuidarse... que deje el estrés fuera»Alejandro Miragalla