LEB Oro Los celestes firmaron un partido muy gris y se descompusieron en el Marta Domínguez
29 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El desenlace de la serie entre el Palencia y el Breogán se conocerá pasado mañana. Los de Natxo Lezcano fueron ayer superiores al equipo lucense y no desperdiciaron la oportunidad de hacerse con un cómodo triunfo en el Marta Domínguez.
El segundo choque de la eliminatoria empezó trompicado. Ninguno de los dos conjuntos se mostró sólido en defensa ni con demasiadas ideas en ataques. No obstante, los visitantes sacaron provecho de las canastas fáciles y de una superioridad en el juego interior para cobrar una ligera ventaja en el marcador. El rebote era parcela exclusiva de los de Lisardo Gómez.
El decorado empezó a cambiar en el segundo cuarto. Entonces, el Palencia elevó sus índices de acierto en el lanzamiento y, a base de triples, volteó el marcador. Incluso se permitió el lujo de escaparse hasta por nueve puntos. El Breogán se difuminó por completo. Y más cuando Natxo Lezcano planteó una zona 1-2-2 que los gallegos no supieron interpretar.
Los palentinos galoparon en la anotación. Además, causaron estragos cuando el Breogán colocó una zona 2-3 para intentar variar el ritmo del encuentro. La lucha por el rebote, hasta entonces monopolio de los visitantes, se equilibró por completo. Pero el acierto en el tiro exterior de Dani López y Samb le dio vida al equipo azul.
Último esfuerzo
El Breogán regresó al parqué con una mayor tranquilidad después del descanso. Además, Otegui perdió demasiados balones y Arteaga firmó unos minutos caóticos. Con el Palencia en estado de nerviosismo, el equipo lucense volvió a acercarse en el marcador. Se colocó a un punto (43-42). Pero fue el último arreón de los visitantes antes de caer en picado.
La entrada de Hampl otorgó nuevos bríos al juego interior local. Pese a que el encuentro no era nada vistoso, el conjunto de Natxo Lezcano volvió a tomar ritmo anotador y, en un abrir y cerrar de ojos, se disparó con más de diez puntos de renta. El Breogán hizo aguas.
La descalificación de Sergio Sánchez le otorgó a los palentinos cuatro tiros libres y un saque de banda. Posiblemente, fue el punto culminante del encuentro.
El Palencia, con casi veinte puntos de ventaja, se empleó a placer. Todo lo contrario que el Breogán. Un triple sobre la bocina de Matulionis y otro de Álex López en el arranque del último cuarto sirvieron para limar distancias. Pero fue el canto del cisne del equipo lucense.
Después, cada jugador se dedicó a hacer la guerra por su cuenta. Natxo Lezcano aprovechó para repartir minutos entre todos sus efectivos. Y Arteaga se aplicó con comodidad en un encuentro roto para maquillar las estadísticas.
Los últimos minutos sobraron. Con un concierto arbitral exagerado, el choque se hizo interminable. La solución se conocerá en el Pazo de Lugo.