Punto final a otra liga regular tan decepcionante como las anteriores. Año tras año, el premio gordo de la plaza de ascenso directo pasa de largo. En este plazo eterno de permanencia en la LEB, hemos escuchado siempre el mismo discurso; bueno, años hubo de tanto silencio e incapacidad que no se escuchaba ni discurso, pero el mensaje siempre era cicatero y mentiroso, vendiendo una imagen de pobreza para evitar compromisos. Esta temporada nos dijeron que había cuatro equipos mejores que el Breogán, incluyendo Palencia y Melilla. Si es así, la liga regular es un éxito. ¿De verdad hay quien se lo crea? Siempre vamos a objetivos mínimos. Esta política no lleva a ningún sitio, porque, además de mínimos, son incoherentes. Ayer nos enterábamos que al Breogán nunca le preocupó lo que hiciera Burgos, cuando hace tres semanas nos decían que Burgos tenía un calendario más difícil y que podíamos quedar primeros. ¿En qué quedamos? Olvidemos, por tanto, lo sucedido hasta el momento, incluyendo las excursiones a Mallorca y Valladolid, y pensemos en este play off por el ascenso a la vuelta de la esquina. Pero, por favor, juguemos a ser valientes. ¿Alguien ve una plantilla mejor que el Breogán entre los posibles rivales?
Por cierto, esta tarde visita el Pazo el Prat Joventut, irremisiblemente descendido. Parece un trámite, pero habrá que zanjarlo con una victoria por si en Ourense suena la flauta.