¿La vida es sagrada?

Manuel Piñeiro TRIBUNA

LUGO

29 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Tengo la sensación de que mis observaciones (¿también las de ustedes?) no se corresponden con la realidad. Y creo que todo se debe a la distorsión de los conceptos en sus aspectos más elementales y tergiversados, por ejemplo, según por quiénes ostenten el poder. Hay un doble lenguaje acuñado por una hipocresía y cinismo irritantes, que algunos tienen la habilidad de usar como moneda de cambio.

La vida, por ejemplo, ese don sagrado que nos es reconocido como derecho elemental de los derechos humanos en la Carta de las Naciones Unidas, se convierte en papel mojado en las dictaduras y pseudodemocracias mundiales. Nuestra vilipendiada y siempre recurrente Constitución del año 78 expone y defiende la vida como un derecho inalienable de todos los españoles. Como la vivienda, de la que se está desahuciando a muchos pobres que están en el paro y sin recursos.

Pues bien, desde la derecha se condena el aborto y se pasa de puntillas sobre la necesidad de restaurar la pena de muerte. Desde la otra acera, todo lo contrario. Uno y otro son asesinatos sin escrúpulos. En nuestras infraestructuras se recortan autovías para dejarlas en corredores de la muerte. En sanidad se recortan derechos para la salud y la propia vida, como es la hipócrita política de prometer sine die la ayuda total para el nuevo fármaco que cura la hepatitis C, mientras seis enfermos fallecen diariamente por la falta del mismo.

Beiras acusa al partido gobernante de responsable de estas muertes. A Beiras le pierden las formas y no sé si sus ideas totalitarias, si las tiene, pero no el fondo del problema. ¿O qué calificativo le daría usted a esta política en vigor? ¿O no está el Estado para velar por la vida y salud de sus ciudadanos? Y cuando dimite de esa sagrada obligación, y desvía los presupuestos a otros menesteres menos imperiosos y la gente se muere por el abandono al que se la somete, ¿cómo se denomina a este hecho? ¿Y cómo le denomimamos al abandono de los servicios prometidos del HULA, cuando se politiza de con la vida y la salud de los lucenses? Por eso, postular que la vida es un derecho sagrado aquí y ahora, me parece un insulto a la inteligencia del ciudadano.