El acusado, juzgado ayer en Lugo, dijo que fue una ampliación en base a un proyecto que estaba visado
27 ene 2015 . Actualizado a las 03:09 h.Un vecino de Ferreira de Pantón, J. O. P., se enfrenta a una petición de dos años de cárcel porque, según el fiscal, construyó ilegalmente una casa en un viñedo. El acusado ocupó ayer el banquillo del Juzgado de lo Penal 2 que tramita el procedimiento que instruyó el Juzgado de Instrucción número 2 de Monforte.
Los hechos, según la acusación pública, datan del año 2008 que fue cuando el acusado solicitó licencia al Ayuntamiento de Pantón para la construcción de un alpendre. Considera el fiscal que, en vez de ello llevó a cabo, sin la preceptiva autorización, una edificación con tipología de vivienda unifamiliar compuesta de una planta baja y un semisótano.
La conducta del acusado, recordó el fiscal, dio lugar a un expediente de reposición de la legalidad urbanística en el año 2011 que finalizó por resolución de 18 de junio de 2012 dictada por el subdirector de la Agencia de Protección da Legalidade Urbanística. Dicho informe concluía que la obra ejecutada no era legalizable al ser incompatible con el ordenamiento urbanístico, ordenando la demolición a costa del interesado. La construcción era en suelo rústico.
Los hechos fueron calificados como un delito contra la ordenación del territorio. El fiscal, además de los dos años de cárcel para el acusado reclamó 18 meses de multa a razón de 12 euros por día Asimismo, plantea que si la edificación debe proceder a llevarse a cabo con cargo al acusado.
J. O. P., no quiso contestar a las preguntas del fiscal en el transcurso del juicio. Lo hizo a las que le planteó su abogado. El acusado es un hombre de 65 años jubilado que en su momento fue conductor profesional. Explicó que no tenía ningún tipo de experiencia en cuestiones relativas a la construcción y que, por lo tanto, no era conocedor de los trámites ni de la calificación del terreno. Contó que heredó unos viñedos y decidió explotarlos comercializando las uvas.
Explicó que había pedido licencia al Ayuntamiento de Pantón para construir un alpendre que sirviera como un pequeño almacén. Al comprobar que el sitio no le era suficiente, un arquitecto le aconsejó hacer una ampliación.
Encargó el proyecto a un profesional y lo presentó, dijo, en el consistorio visado por el Colegio de Arquitectos. A pesar de ello, explicó, le denegaron la licencia y quedó pendiente de la tramitación de diversos documentos catastrales.