El mal tiempo obligó a cancelar el sábado el desfile de A Pobra do Brollón, pero no enfrió los ánimos ni aguó la imaginación. Se vieron ingeniosas parodias de la actualidad. Y también un guardia civil con uniforme aparentemente auténtico y tricornio y bigote evidentemente de pega. Era Ricardo Rodicio, concejal del BNG en A Pobra y responsable comarcal de esta organización política en el sur de Lugo. En vista de la polémica surgida hace semanas con la supuesta prohibición de disfrazarse de guardia civil, el hombre decidió pedir autorización a la Dirección General de la Guardia Civil para vestirse de esa guisa. Por si las moscas y también para añadirle picante al disfraz, llevaba el permiso encima, bien doblado y plastificado. El documento está firmado por la responsable de la oficina de rellaciones informativas y sociales de la Dirección General de la Guardia Civil, que le recuerda al solicitante que en realidad nada prohibe a quien lo desee disfrazarse de guardia civil, siempre y cuando el disfraz "no induzca a error" y pueda hacer pensar que efectivamente la persona que lo lleva es un agente. El escrito continúa diciendo que "siempre que se trate de un disfraz y no de prendas reglamentarias de dicho uniforme [de la Guardia Civil] no es necesaria la solicitud de autorización".
foto roi fernández