Dueños de perros suben la guardia por posibles venenos en la calle

Laura López LUGO / LA VOZ

LUGO

OSCAR CELA

La Policía Local incrementó la vigilancia en Montirón tras un aviso

16 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Los propietarios de perros y otras mascotas se han puesto en guardia ante la posible presencia de cebos con veneno en las calles de Lugo, fundamentalmente en el barrio de Montirón. Varios dueños de animales contaron a este periódico que habían visto raticida escondido en patatas colocadas en diferentes zonas de la ciudad. Uno de los afectados incluso cuenta que tuvo que acudir al Rof Codina con su perro para que le hiciesen vomitar el veneno que había tragado.

Otros vecinos han alertado también de la presencia de estos venenos al borde de los Lagos de Teixeiro, camuflados en vísceras de animales. Todos ellos coinciden en señalar que pueden llegar a tener aspecto de gominolas y por ello constituyen un peligro también para los niños, que podrían llevárselos a la boca. Redes sociales como Facebook se han hecho eco de esta alerta.

Varias de estas personas dicen haber comunicado la situación a la Policía o al Seprona. Desde la Policía Local informaron de que la última denuncia que les consta por este motivo data del 18 de octubre. En esa fecha una persona alertó de que en el jardín infantil de la Rúa Virxe da Esperanza, en el barrio de Montirón, donde con frecuencia la gente pasea a sus perros, había encontrado trozos de comida rellenos con posible veneno. Ante esta denuncia, la Policía incrementó la vigilancia en la zona, pero señalan que no detectaron nada en los días sucesivos.

Gastroenteritis

En las clínicas veterinarias consultadas, explican que es complicado determinar si un perro ha sido víctima de un envenenamiento. En Vetercan, por ejemplo, la dueña, Diana Martínez, explica que en los últimos meses tuvieron varios casos de perros con gastroenteritis: «Llegaban con vómitos y diarreas, pero el origen es difícil de determinar. Cuando hay hemorragia es más claro que se trata de veneno».

En cuanto al Centro Veterinario Pecoris, el dueño, Alejandro Freire, señala que han tenido casos de intoxicaciones, «pero son casos puntuales que pueden ser incluso por el agua».