Con esperanza

Trinidad Coll

LUGO

Vivimos tiempos muy difíciles y críticos. Falta trabajo, los sueldos bajan, todo sube, las personas pierden sus hogares y los impuestos y los bancos ahogan. Ante esto pueden surgir momentos de desesperación en los que no ves salida, sientes que tocas fondo. Pero aún así, cuando se acercan fechas como la Navidad, resurge la esperanza, sobre todo en la lotería. En las administraciones se forman colas de gente para comprar, incluso a veces jugando lo que no tiene realmente. Pero si se delega en lo externo se entra en un vicio, un método de escape que al final puede arruinar la vida, muchas veces teniendo que recortar de necesidades básicas para comprar un boleto. ¿Son malos los juegos de azar? Los hay más peligrosos y que enganchan más. Es malo cuando se convierten en una vía de escape para evadirse de la realidad que uno vive creyendo que la solución está en ellos. En la lotería de Navidad todo está diseñado para ilusionarnos. Los adornos, las luces... Es bueno y necesario tener una ilusión que ayude a caminar día día, sabiendo que siempre hay una salida; pero es importante que sea equilibrada, sana y realista. Puede tocar la lotería, pero con realismo y responsabilidad. Con esperanza, positivismo y salud, las respuestas y soluciones siempre están en el interior de cada uno. Solo tienes que aprender a escucharte, y te oirás.