El Ministerio de Trabajo conoce la situación desde principios de año
07 nov 2013 . Actualizado a las 07:02 h.El Ministerio de Trabajo es conocedor de las deficiencias del edificio de la Casa Sindical, entre ellas la ausencia de seguridad, desde principios de año en que la Inspección le remitió un informe constatando los problemas. También fueron comunicados por Comisiones Obreras, según reconoció su responsable comarcal, Ramón Fariñas. Este sindicato recibió el pasado martes una comunicación de Patrimonio del Estado para tratar en una reunión las denuncias formuladas por escrito.
Las organizaciones que disponen de espacios en el edificio sindical ya adoptaron medidas hace tiempo para tratar de evitar que entraran en sus sedes, conscientes de que el inmueble quedaba abierto día y noche y durante los fines de semana.
Los responsables de los tres sindicatos con plantas en el edificio reclaman soluciones a este problema, derivado en parte de que no está constituida la comunidad de propietarios. Se retrasó como consecuencia de los problemas para obtener la licencia de primera utilización. Con la documentación en regla, cuando iba a ponerse en marcha hubo desinterés por parte del Ministerio de Trabajo, según fuentes sindicales.
El responsable de UGT en Lugo, Ángel Tomé, cree necesario buscar puntos de entendimiento. «O principal -dijo- é darlle unha seguridade ó edificio que non ten». En su opinión la fórmula ideal sería que se creara la figura del vigilante de seguridad que estaba prevista cuando se reformó el edificio. Sería el encargado de abrir y de cerrar y de controlar el funcionamiento del elevador para minusválidos, que está inoperativo desde que rehabilitaron el edificio.
Tomé abogó por adoptar una solución de forma inmediata, como colocar candados, para dejar las puertas cerradas de noche y los fines de semana.
«O lóxico sería -señaló el secretario de la CIG, Antonio Niño- que nos xuntásemos todos e miraramos de resolver o problema». «Estaría ben -añadió- que se crease un posto de traballo, algo que vexo bastante difícil. Supoño que o máis operativo sería que todos nos responsabilizásemos de abrir e de pechar».
Los primeros en entrar en el edificio habitualmente son los funcionarios de la Inspección de Trabajo. Habitualmente queda gente dentro hasta pasadas las once de la noche.
Fuentes consultadas señalaron que quienes más sustos se llevaron por la presencia de extraños a deshora fueron las limpiadoras que se encargan de las distintas dependencias.