La hija dice que un día encontró a su madre llorando en el sofá y con marcas en el brazo
28 jun 2013 . Actualizado a las 00:20 h.El juicio por el asesinato de la enfermera lucense Montse Labrada contó ayer con uno de los momentos más dolorosos del proceso: la declaración de la hija de la fallecida y del acusado Juan Carlos Pernas. La menor fue clara al pintar el panorama que vivía en su casa: «Casi siempre estaban peleando, y papá amenazaba con matar a mamá». Relató que eran habituales las peleas entre el matrimonio, y que se encerraban en una habitación para discutir. También explicó que ella no se llevaba bien con su padre y que por las tardes, cuando su madre trabajaba, su hermano y ella solían quedarse con una vecina en vez de con su padre. La joven también relató una anécdota que ocurrió una tarde cuando volvió a casa después del colegio: «Me encontré a mamá llorando en el sofá y tenía una marca en el brazo, me dijo que papá la había amenazado con matarla».
Para la declaración de la menor se colocó al acusado tras un biombo, custodiado por dos policías nacionales, para que el trago fuese algo menos duro para la pequeña. Incluso la jueza intentó distender el tono dentro de lo posible presentándole al jurado y a los abogados y preguntándole por el colegio y el resultado de sus notas.
Pero ello no impidió el desafortunado incidente con el que terminó este episodio. Cuando la menor se marchaba, su padre se abalanzó para intentar alcanzarla -aunque se lo impidieron-, gritándole «¡Te quiero! ¡Perdóname, perdóname!». El público, entre el que había familiares y amigos de la víctima, estalló con insultos hacia Juan Carlos. La jueza reprochó al acusado su falta de respeto y los abogados y el fiscal renunciaron a la declaración del otro hijo para evitarle el mal trago.
El acusado pidió a gritos perdón a su hija y el público le respondió con insultos