Más de 120 alumnos de 6 centros no pudieron ir ayer a clase por el hielo
30 nov 2012 . Actualizado a las 14:52 h.Las familias y los centros educativos de la Montaña viven esta semana pendientes del cielo. El temporal de frío y nieve que golpea la comunidad condiciona la rutina de quienes residen y trabajan en las poblaciones situadas a mayor altura. El contacto entre las directivas de colegios e institutos con los conductores del transporte escolar es continuo, como destaca la directora del CPI Uxío Novoneyra de Pedrafita. «Se neva moito -explica- hai que dar a orde de evacuación, e saír da clase en dez minutos, porque nas estradas fórmase xeo e se se espera máis tempo o transporte non vai poder levar aos nenos ás súas casas». Son situaciones que no se pueden prever, ya que el tiempo cambia en un momento. «Levamos moitos anos aquí e tanto nós coma os nenos xa estamos acostumados á neve», sonríe Olga Aira, cuidadora del comedor escolar de Pedrafita y madre de una alumna de 13 años.
A finales del otoño, en invierno y hasta bien entrada la primavera son frecuentes los temporales que obligan a suspender rutas de transporte escolar. La actividad lectiva se ve trastocada porque muchos alumnos no pueden acudir. «Cando faltan moitos non podes dar unha clase normal porque estarías privando aos outros dun dereito que non poden disfrutar por causas alleas a eles», sostiene la directora del Novoneyra. Las actividades de repaso o más lúdicas son alternativas.
La Consellería de Educación informó de que 123 niños no pudieron ir a clase ayer debido al hielo que afectó a sus rutas. Estudian en el instituto y el colegio de A Fonsagrada, y los colegios de Doiras, Navia, Folgoso do Courel y O Cebreiro.
CRÓNICA la meteorología condiciona la rutina de familias y colegios de la montaña