El local abrió en 2005 pero estuvo funcionando sin permiso definitivo hasta este año por retrasos de la administración
25 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La residencia de Samos ya dispone de licencia de actividad de manera definitiva. Dicho así suena a buena noticia ya que daría a entender que los vecinos van a disponer de un nuevo servicio. La realidad es que el centro está abierto desde hace siete años, plazo de tiempo que parece excesivo para tramitar un simple permiso, por complicado que sea.
La historia comienza en el 2005 cuando los gobernantes ante la demora de la administración con los permisos deciden de manera unilateral abrir el centro que contaba con unas instalaciones bastante precarias en aquel momento. La oposición denunció en varios plenos que consideraba que la residencia estaba funcionando de manera ilegal, pero nunca hubo una denuncia formal y el centro siguió abierto.
Con el relevo de gobierno en el 2007, los nuevos responsables se marcaron como objetivo prioritario obtener cuanto antes el permiso definitivo de apertura y trataron de agilizar todos los trámites.
Sus esfuerzos por solucionar el problema se toparon con la lentitud de la administración y varios cambios de inspectores que tenían que supervisar la instalación. «Son aspectos que se escapaban de nuestras competencias, pero por lo menos el centro estaba funcionando dentro de la legalidad», manifestó el alcalde Julio Gallego.
En el centro están trabajando actualmente una gerente y cinco auxiliares, que atienden a las veintiuna personas que se reparten entre las dos plantas de la residencia y el apartamento tutelado.
Una vez obtenido el permiso definitivo, Julio Gallego solicitará a la Xunta la concertación de algunas plazas para que el Concello deje de sufragar los gastos en solitario como está haciendo actualmente.
reportaje lentitud burocrática