Responsabilidad por perjudicar a los ciudadanos

La Voz DIRECTORA DE ACUL

LUGO

20 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde ACUL-CECU, consideramos que uno de los escasos, por no decir el único motivo, que hasta la fecha defendía el modelo de la caja de ahorros frente al de la entidad bancaria, era la labor social de los primeros. Sin embargo, la pésima gestión de algunas cajas, junto a su politización, lo que estamos comprobando claramente a el día de hoy, nos lleva a reconsiderar que la bancarización sea la mejor opción. A ello hay que unir el dato de que, en realidad, las entidades bancarias también pueden dedicar parte de sus recursos a labor social, a través por ejemplo, de fundaciones o colaboración con otras organizaciones no lucrativas, algo que desde ACUL apoyamos y consideramos imprescindible su continuación e impulso cada vez mayor, mediante un esfuerzo en poder aglutinar y seguir con aquella labor social que no puedan abordar las cajas. Es decir, la labor social no tiene por qué desaparecer, aunque no sigan las cajas.

Por lo demás, algunas cajas de ahorros han perjudicado en la misma medida que algunas entidades bancarias a sus usuarios, mediante la comercialización de productos financieros claramente inadecuados y perjudiciales para los mismos, con base en una información engañosa. Claros ejemplos de las reclamaciones más habituales que llegan a la asociación ACUL, en casos como los swaps, participaciones preferentes y demás productos financieros de alto riesgo, por los que se ven afectados numerosos gallegos.

En este último caso de las participaciones preferentes, resulta inaudito que, tras haber sido reconocida la situación de indefensión y engaño en que se encuentran numerosos gallegos sin sus ahorros de toda la vida -pensando que habían contratado un depósito fijo y que, en ningún caso, se trataba de una asunción de un importante riesgo en que podrían perder su dinero y, sobre todo, no volver a recuperarlo jamás-, las autoridades públicas no se hayan posicionado con la adopción de decisiones inmediatas, claras y contundentes. Lo que han hecho es simplemente ir dejando pasar el tiempo con alguna declaración de intenciones de vez en cuando para calmar a los grupos de afectados que se manifiestan ante las oficinas de quienes sienten que les han engañado.

Desde ACUL, queremos transmitir a los usuarios afectados por estos productos -con el deseo de equivocarnos- la desconfianza en la recuperación de sus ahorros de una forma rápida y extrajudicial, es decir, mediante actuaciones voluntarias por parte de las propias entidades.

Por el momento, numerosas reclamaciones se encuentran pendientes de resolución ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores, eso sí, tras haber denegado primeramente dicha reclamación la entidad bancaria, o ni si quiera haber contestado. Y, en cualquier caso, la elevación de la reclamación a la CNMV tampoco ofrece ninguna solución efectiva al usuario, en tanto que su dictamen no es vinculante. Por lo tanto, se debe buscar una solución en los Tribunales de Justicia.