Un domingo al ritmo de los coches clásicos y las motos

c. lópez

LUGO

OSCAR CELA

14 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Mientras en Montmeló Alonso y compañía aceleraban sus fórmula 1, en la Praza Maior de Lugo, medio centenar de conductores de otros tantos coches y motos clásicos ponían a punto sus vehículos de época para tratar de superar las pruebas de habilidad que les tenían preparadas los organizadores del noveno Rali Cidade de Lugo de coches antiguos, con Carlos Somoza al frente. Los ilusionados conductores de auténticas joyas de la automoción como un Austin de los de manivela, un Ford Mustang o las míticas Vespa tuvieron que demostrar su destreza tirando a canasta o llevando un vaso de agua sin dejar el volante, circulando sobre una estrecha rampa o sorteando un camino de globos hinchados. En este caso, no importaba ganar, sino participar y divertirse. Unos lo hicieron en pareja, como Carlos y Begoña, con su Mini 850; otros en familia, como Juan y su hija Inés, con un Simca Ariane; y algunos en solitario, como Ricardo Álvarez, al volante de un Amílcar de 1923, el más admirado por el numeroso público.

Moteros en A Piringalla

Allí donde hay fiesta, casi siempre acaban apareciendo unos cuantos amantes de las motos. Como ocurrió este fin de semana en el barrio lucense de A Piringalla, donde se concentraron una veintena de motoristas, que ayer, tras cargarse las pilas con un buen desayuno, se fueron de ruta hasta el castro de Viladonga.