Dominó de principio a fin al Melilla y se aproxima a los puestos de play off
04 mar 2012 . Actualizado a las 07:03 h.Mucha intensidad, dominio perenne y, para resolver la tarea, los dardos sedantes de Sean Ogirri. El Breogán sumó ayer el cuarto triunfo consecutivo ante un Melilla que, pese a navegar por debajo en el marcador a lo largo de la contienda, mostró la virtud de no descomponerse jamás. Pero los celestes no dejaron escapar la oportunidad de regalar una alegría a su afición y de aproximarse a la zona privilegiada de la tabla. Los lucenses parecen haber olido el tiempo de play off y los colmillos empiezan a afilarse. Arrasaron en el rebote y ofrecieron un espíritu de lucha inédito a lo largo de la temporada.
El Breogán se aplicó en defensa desde los inicios del choque. Cada balón suelto acababa en manos de los celestes, que barrieron el suelo con el sudor de una manera nunca vista en el presente curso. Además, le negaron el lanzamiento desde la larga distancia a Devries para atascar el perímetro norteafricano. Y domaron a los incómodos postes visitantes, salvo en el buen comienzo de McKeither.
No obstante, la buena labor atrás no se correspondía con una buena lectura del ataque en los albores del choque. Cobos se atascaba una y otra vez para encontrar las ventajas que aparecían en cada jugada a causa de la defensa de cambios automáticos aplicada por el Melilla. Las acciones individuales de Ogirri y Sales salvaron los muebles para que los celestes conservaran la delantera a lo largo del primer cuarto.
La primera amenaza seria del Breogán se produjo en el segundo parcial. La renta a favor se disparó hasta los diez puntos (31-21). Pero la sensación de superioridad que entonces transmitían los de Pepe Rodríguez no se reflejó en el marcador. Salva Arco empuñó la bandera norteafricana y se encarnó en una pesadilla para Bortolussi. Para rematar los disgustos, un error clamoroso en la presión local permitió que el Melilla llamase a la puerta al descanso merced a una bandeja de Romero en el último segundo (36-34).
Feldeine y Devries, los dos cañoneros llamados a cobrar protagonismo en el compromiso de ayer, se vieron oscurecidos por otros compañeros. El choque transcurrió hacia un desenlace vibrante en medio de un equilibrio máximo. Salva Arco encontró un filón en las situaciones de pick and roll, atacando a James y Sales, y el Melilla se ató a la fe en sus opciones.
Duelo de artilleros
Y Feldeine por fin llegó al choque en el último cuarto. El dominicano pavimentó el inicio del camino hacia el triunfo del Breogán. Y, cuando todo parecía encarrilado (64-57), los norteafricanos encontraron a Romero en la línea de tres puntos. El torero se forró desde la larga distancia y devolvió el oxígeno a los suyos.
Pero el Breogán no cedió la delantera. Se encomendó a Ogirri y el dominicano brilló desde el tiro libre con sangre fría.
Parciales: 22-19 / 14-15 / 16-16 / 19-17
Árbitros: Morales Ruiz y Aliaga Solé. Eliminaron por cinco faltas a Suka Umu por los visitantes.
Incidencias: Partido disputado en el Pazo Universitario ante unos 2.700 espectadores.
PTS 2P 3P TL RT AS MJ V
Feldeine 17 7-11 1-5 - 2 - 26 6
Ogirri 19 2-4 3-7 6-6 1 4 31 17
Gómez 8 4-8 - - 5 1 22 9
Navajas 0 0-2 0-1 - 1 - 9 -3
Cobos 4 1-2 - 2-2 6 2 27 11
Sales 12 3-5 1-1 3-4 11 4 29 29
Sánchez 2 1-3 0-1 - 2 1 16 6
Bortolussi 0 0-2 0-1 - - - 20 -7
Papa Dia 9 2-6 - 5-6 5 - 20 12
Equipo 71 20-43 5-16 16-18 33 12 80
PTS 2P 3P TL RT AS MJ V
Odiakosa 5 2-4 - 1-2 2 1 26 0
Wachsmann 7 3-6 - 1-2 5 1 23 5
McKeither 12 4-5 1-1 1-2 2 - 14 9
Devries 14 5-8 1-4 1-2 2 1 31 12
Arco 12 3-7 2-4 - 3 10 34 22
Riera 0 0-2 0-2 - 1 - 16 -4
Romero 13 2-2 3-7 - 1 - 17 15
Almazán 2 1-1 - - - - 14 0
Suka Umu 2 1-5 0-1 - 1 4 24 -2
Equipo 67 21-40 7-19 4-8 17 17 57