El acusado negó el hecho y solo reconoció que lo atacó con una navaja
29 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Mal andan las cosas entre dos vecinos de Duarría. Ambos pasaron ayer por la Audiencia Provincial, uno como acusado y el otro como víctima. El primero, según el fiscal, atropelló al segundo con su coche y, además, le clavó una navaja en el pecho. Por estos hechos, el imputado, J. M. V. V., se enfrenta a una petición de seis años de cárcel.
El presunto incidente sucedió en las últimas horas de la tarde del 6 de junio de 2009. El acusado, cuando circulaba con su vehículo por un camino que circunda el barrio de Salgueiros, en Duarría, golpeó con el turismo a la víctima, según el fiscal. Como consecuencia del golpe, el afectado cayó al suelo donde fue acometido por el imputado con una navaja que, presuntamente, se la clavó en el pecho. Este ataque le supuso una lesión de la que tardó en curar 25 días.
J. M. V., reconoció la lesión que ocasionó a su oponente con una pequeña navaja utilizada para ir de pesca, sin embargo negó categóricamente que lo hubiese atropellado con el vehículo.
El acusado expresó que conocía desde hacía tiempo al acusado porque hacía 11 o 12 años había trabajado en su casa y no le quiso pagar la labor realizada. Esa circunstancia lo molestó, pero nunca lo llegó a amenazar, según indicó.
«Ese día iba para a casa, parei o coche para falar con él. Abrín a ventanilla, él meteu o paraguas e díxome que nunca me pagaría e que eu iría para Bonxe», dijo el imputado al tribunal. Recordó, además, que el coche no lo golpeó en ningún momento porque se encontraba totalmente detenido. En cuanto a la acometida con la navaja dijo haber tenido «una hora mala» y señaló que no recordaba en qué punto le clavó. «Pídolle perdón se o clavei coa navalla. Eu outro delito non teño», expresó.
La víctima, que pidió declarar detrás de un biombo, para no tener que enfrentarse cara a cara con su vecino, dijo que tenía miedo al acusado y que se sentía desamparado. El abogado de la defensa le preguntó cómo era que no presentaba lesión alguna a pesar de decir que lo atropellaron. El respondió que tenía golpes en las piernas. Los forenses, durante su informe, explicaron que tenía lesiones en un codo y en una rodilla, compatibles con cualquier impacto. Dijeron que la herida de arma blanca no era grave, pero pudo serlo si le alcanza el pulmón.