La instalación afectada por falta de agua está valorada en 500.000 euros
29 ene 2012 . Actualizado a las 07:03 h.La escasez de lluvias de este invierno está provocando problemas en concellos como el de Pol, donde todo apunta a que los problemas que ocasiona la falta de agua acabarán en la vía judicial. La mortandad de alrededor de unos cien mil alevines de trucha en una piscifactoría de Lea, detectada esta misma semana, supuso una denuncia que puede tener consecuencias serias para las arcas municipales, sobre todo si la instalación deja de funcionar por falta de agua, como así teme su propietario. La falta de agua, según este, se debe a las captaciones que hizo a escasos metros de la suya el Concello de Pol.
Una hipotética sentencia condenatoria que obligase al pago del valor de la factoría, superior al medio millón de euros, y los daños ocasionados por el cese de la actividad podrían dejar al borde de la ruina a la institución municipal.
¿Quién tiene preferencia?
Lino Rodríguez, alcalde socialista del municipio, es consciente de que el asunto puede entrar en vía judicial, y advierte de que él acatará cualquier decisión de la Justicia. Ahora bien, ayer dijo que esta también tendrá que decidir, llegado el caso, quién tiene preferencia, los vecinos o la piscifactoría, a la hora de recibir el agua.
El regidor asegura que este está siendo un año difícil en cuanto a suministro de agua: hay sequía. Por eso, dijo, tuvo que hacer captaciones que garantizaran el suministro a las parroquias de Suegos, Lea, Cirio, Silva, Mosteiro, Luaces y Valonga, entre otras. «Era necesario seguir dando auga aos veciños e necesitabamos seguir sacándoa», recalcó Lino Rodríguez. El alcalde señaló que en septiembre ya precisaron utilizar captaciones extra que luego tuvieron que ampliar. Recordó, a su vez, que no llegaron a bombear seguido de la captación próxima a la piscifactoría para garantizar el funcionamiento de ésta.
Lino Rodríguez anunció que había encargado a los técnicos del Concello un informe para determinar diversas cuestiones relacionadas con las captaciones de Lea, donde se encuentra la piscifactoría. El alcalde señaló que el Concello no había concedido ni licencia de obra ni tampoco de actividad a la instalación piscícola. «Se ten razón hai que darlla», dijo el regidor con relación al propietario de la piscifactoría.
En la instalación la muerte de alevines ya sobrepasa los cien mil ejemplares. El Seprona tiene abierta una investigación, y el propietario señaló ayer que tiene todo los permisos en regla.