Novo Freire era alcalde cuando el periodista se estrenaba en el oficio. Desde entonces ha llovido mucho y al frente del Ayuntamiento estuvieron Vicente Quiroga, Tomás Notario, Joaquín García Díez y está José López Orozco. Cada lucense tiene su propia idea acerca de cuál de ellos fue el mejor gestor de los intereses municipales. Pero en algo hay general coincidencia: Novo Freire fue un alcalde dialogante, una buena persona que no eludió el compromiso político en un momento decisivo en la historia del país. Así lo recuerda quien pone la firma a estas líneas. Así lo recordaron también quienes fueron concejales en la corporación que presidió. Por ello, secundaron la iniciativa que promovieron, entre otros, Ramón González y Carlos Dafonte para que el Ayuntamiento le pusiese su nombre a una calle de Lugo. Y el actual alcalde, el socialista López Orozco, aceptó la propuesta. Novo Freire tiene una calle en Lugo. Es la mejor expresión de cómo recuerda una ciudad a uno de sus alcaldes, al primero que lo fue por elección tras la dictadura franquista.