Las llamas destruyeron casi por completo el interior de la vivienda
09 ene 2012 . Actualizado a las 07:07 h.Una casa de la aldea chantadina de Garabelos quedó prácticamente destruida ayer por un incendio. En la casa viven un matrimonio de jubilados. Ella está hospitalizada en Monforte y él fue alojado temporalmente en casa de unos familiares. Los vecinos de este pueblo de la parroquia de Mariz están consternados por lo sucedido y ya piensan en promover alguna campaña de recogida de fondos para tratar de ayudarles.
La hora a la que empezó el fuego no se sabe con certeza, porque en la casa no había nadie en ese momento. Norberto Legaspi Novo, de 82 años, había llegado poco antes de Monforte, donde había pasado el día en el hospital acompañando a su mujer Blandina, convaleciente de una operación de apendicitis. Según el testimonio de varios vecinos, Norberto apenas estuvo en su casa el tiempo necesario para encender una manta eléctrica y volvió a salir.
Poco después, a las siete menos cuarto de la tarde, una vecina vio humo y llamó al teléfono 112. Cuando llegaron los bomberos ya solo pudieron tratar de contener las llamas para evitar que destruyesen por completo la casa, un edificio de piedra de grandes dimensiones y con dos pisos de altura. Dada la envergadura del incendio, acudieron los cuatro bomberos del turno de tarde, más los cuatro que se iban a incorporar de noche y alguno más que estaba fuera de servicio. Los ayudaron un operario del Grumir y agentes de la Policía Local y la Guardia Civil.
En total, en la extinción del incendio emplearon alrededor de 25.000 litros de agua de tres camiones, y tuvieron que recargarlos en dos ocasiones. A las once seguían trabajando para remover escombros y asegurarse de que las llamas no se reproducían. Las causas del incendio están por determinar. Los investigadores tratarán de averiguar si comenzó en un cortocircuito.
Los dueños de la casa llevan unos 25 años viviendo en Garabelos, a donde regresaron después de mucho tiempo trabajando en Cataluña. Él es de Baralla y ella de una parroquia de Chantada cercana a Mariz. Sus hijos viven en Barcelona y en Andorra.