De Lucía Pérez no solo destacan sus dotes para cantar, sino también su apego por los suyos y por su tierra. Si algo agradecen sus vecinos es haber llevado el nombre de Goó y de O Incio con orgullo por toda Europa. Y no solo eso. A pesar de sus compromisos, de su agenda que este año estuvo más repleta que nunca, Lucía siempre encuentra hueco para acercarse a cualquier rincón de la provincia y apoyar a sus paisanos, como en las numerosas galas en las que participó.
Ese amor por su tierra le valió ser nombrada hija predilecta de O Incio y quizás también por eso ha triunfado desde el primer momento en las redes sociales y su club de fans está a rebosar.
En el festival de Eurovisión volvió a mostrar su apego a Galicia y consiguió que confeccionaran su vestido las diseñadoras lucenses Sara Lage y Maru Calderón, mientras que el calzado fue obra de la firma ferrolana Dick&Paul.
Gaitas en la canción
Por otro lado, imprimió su sello personal a Que me quiten lo bailao, para hacerla más suya, entre otras cosas, incorporando música de gaitas, de forma que enseguida empezó a sentirse cómoda con un tema que al principio no le convencía.