02 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Arte con colorido y con sabor genuinamente gallego es el que se puede contemplar estos días en Vilalba. Marcelino Pineda cuelga en la Casa da Cultura de la capital chairega un conjunto de 48 obras que tienen una misma técnica, óleo sobre tela, y una visión que define como impresionismo gallego.
No es definición sino más bien confesión suya la de laxeiriano. Fue alumno de Laxeiro, y reconoce que «por ideas y conceptos» se siente influido por el pintor de Lalín. La exposición, cuyos cuadros están ya todos vendidos, puede visitarse hasta el día 15, y recoge obra relativamente reciente del autor, que ya expuso en Vilalba hace meses.