El estado de abandono en el que cayó el Hotel Miño en el presente siglo aceleró el proceso de venta o de reforma del edificio, adquirido por la Diputación en el año 1984, con el fin de crear una residencia universitaria. En el año 2007, la corporación aún presidida por Cacharro acordó la venta, pero la operación no se llegó a formalizar debido al incumplimiento del comprador, según la Diputación.
Posteriormente, el edificio se volvió a poner a la venta en dos ocasiones, en las que no se presentaron ofertas. Luego, ante la petición de la Asociación Provincial de Hostelería de un centro de formación en Lugo, La Diputación señaló que puso el edificio a disposición de la Xunta «sen obter respuesta alguna». Finalmente, fue el alcalde, Orozco, quien propuso el traslado de la UNED al Hotel Miño. En la actualidad, la universidad está en el edificio de formación de la Cámara. La Diputación paga 105.000 euros de alquiler.