Con la obligación de ganar

La Voz

LUGO

Después de haberse sacado contra Navarra el sambenito de no ganar fuera, el Breogán debe, en Mallorca, sumar, sí o sí, la segunda victoria lejos del Pazo. Son esos partidos los que la final decidirán si estaremos en la zona donde debemos luchar por todo o si, simplemente, seremos un equipo más en el play off. Sin duda que el Breogán tiene más mimbres y más peso en su plantilla que el conjunto balear, que, además, viene de cosechar una derrota en su desplazamiento a la pista del Iruña.

El equipo mallorquín se encuentra en ese grupo de equipos que, entre la novena y la decimosexta plaza, luchan por salir de los últimos puestos de la clasificación. Y apelan a sus encuentros como locales para acumular el poderío y las ganas para intentar sacar adelante los partidos.

La buena dirección de Carles Bivia le está llevando a ser el jugador más importante y con los mejores números de su equipo. Sin duda, el hecho de haberle dado las llaves del conjunto mallorquín ha propiciado que haya madurado y se haya convertido en un jugador fundamental para ellos.

El equipo de Xavi Sastre se caracteriza por realizar un juego sin complejos, en el que la parcela defensiva ocupa un segundo plano y se apela al espíritu del lanzamiento más allá de los 6,75 metros o dentro de la pintura. Sus máximos exponentes, Green, Bivia y Knutson, acompañados por el ex celeste José Amador, intentan llevar los partidos a guarismos ofensivos que los rivales no puedan alcanzar. Y ahí será donde el Breogán deberá dar una vuelta de tuerca para intentar traerse una victoria que se debe producir sí o sí.