Nos sabemos herederos de una hermosa tradición y nuestro primer sentimiento es la gratitud. Medio siglo de memoria agradecida al fundador de la parroquia, D. José Fernández; memoria agradecida a los párrocos, el primero de ellos D. José Varela España, más tarde vinieron D. Luis Ansemil y D. Juan Manuel Mariño, ya que ellos presidieron y guiaron la andadura de esta parroquia, y con ellos muchos otros sacerdotes. A ellos, gracias.
Memoria agradecida a los obispos de Lugo, que, a lo largo de todo este tiempo, con su ayuda y aportaciones impulsaron la construcción de esta comunidad y la sostenibilidad de sus obras. Memoria agradecida también para las instituciones civiles que en repetidas ocasiones han ayudado a los vecinos de este barrio. Memoria agradecida a los feligreses de esta parroquia que con su esfuerzo, tesón y sacrificio constante hacen posible que podamos celebrar este 50 aniversario.
Caminamos en la fe. La parroquia es una comunidad cristiana que con la fe, en la fe y por la fe sigue irradiando los valores de Jesucristo y su evangelio. La parroquia camina en la fe, y está abierta a todos, apoyando especialmente a los vecinos cuyas dificultades son mayores. A través de Cáritas, toda la comunidad parroquial ofrece su ayuda a los más necesitados. El día 27 el obispo dedicará mediante un rito litúrgico la iglesia parroquial, y lo hará para ofrecer a Dios esta obra levantada por los cristianos como agradecimiento a la bondad, la generosidad, y, en definitiva, al cariño de tantos hombres y mujeres que han vivido y viven en La Milagrosa.