Sales considera que el Breogán crecerá a medida que avance la temporada
17 nov 2011 . Actualizado a las 22:07 h.Después de un inicio de temporada mejorable, Brooks Sales va creciendo sobre el parqué. El rebote es una de las asignaturas pendientes del Breogán, algo que el pívot estadounidense asume con naturalidad. Parte del peso del poderío interior celeste recae sobre sus hombros.
-El Melilla cogió dieciocho rebotes más que ustedes en la última jornada...
-Fue frustrante ver los pocos rebotes que cogimos en Melilla. Era lo primero que saltaba a la vista en las estadísticas. En cierto modo, me lo tomé como algo personal. Soy uno de los hombres grandes y esa ha sido una de las facetas en las que he destacado durante mi carrera. Espero mejorar en el futuro y enviar un mensaje de confianza a mis compañeros.
-Alguna gente le recriminará que juega mucho de cara al aro...
-Soy bueno pasando desde el poste alto al bajo y puedo lanzar desde la distancia, pero también puedo jugar de espaldas. Estoy preparado para hacer lo que el entrenador me pida. Creo que mejoraremos como equipo a medida que avance la Liga, porque tenemos química y conocemos nuestro concepto de juego. Feldeine y Ogirri se jugarán la mayor parte de los lanzamientos, junto con Joe. Yo desempeñaré mi rol, haré lo que esté en mi mano para que encuentren tiros fáciles.
-¿Son el rebote y la defensa los puntos débiles del Breogán?
-Es cierto que algunos rechaces no van en la dirección que esperamos, pero necesitamos trabajar el rebote como equipo. Es necesario para asegurar el contraataque.
-¿Llegan las derrotas ajustadas porque no se conocen entre ustedes lo suficiente?
-Creo que todos los equipos están en esa situación. Hemos perdido algunos partidos que podríamos haber ganado. Es un poco frustrante imaginar que podríamos llevar siete victorias a estas alturas. Pero debemos corregir algunas cosas: evitar un par de pérdidas, anotar algunas transiciones, conseguir algún tiro fácil más...
-¿Es dura la LEB Oro?
-Es muy dura. Tal vez afecte el lockout de la NBA, porque mucha gente viene a Europa a jugar. Hay mucho talento en la ACB y todos los jugadores quieren una oportunidad para la próxima temporada, con más dinero y más caché.