El caminante que recorre el adarve de la Muralla puede ver, dentro del recinto histórico, cerca de la Porta Miñá un amplio terreno vacío lleno de notables socavones. Forma parte de la unidad de intervención número 7 del casco histórico. El concejal de Urbanismo, Luis Álvarez, señala que esta unidad será desarrollada por la Xunta y por propietarios particulares. Álvarez dice que está redactado el correspondiente plan especial de reforma interior (PERI), pero aún no está aprobado. En este ámbito, la acción urbanizadora tiene un interés añadido, que es la puesta en valor de los restos arqueológicos hallados en el terreno que puede verse desde el adarve, pegado a la Muralla. También tiene interés, desde el punto de vista arqueológico, porque tendrán que seguir las excavaciones.
Junto a la citada unidad de intervención, está la 6, sin perspectivas de desarrollo por el momento, según el Concello.
Plazos interminables
El concejal Álvarez apunta que el desarrollo de las unidades del casco histórico no depende del Concello, sino de los propietarios. Al margen de lo declarado por el edil, hay que indicar que José Ramón Gómez Besteiro, poco después de estrenarse como concejal de Urbanismo anunció el inicio de los trámites para el desarrollo de la UI-1 (entre la Muralla y las traseras de los edificios de Nóreas); a día de hoy, lo único que ha cambiado es la creación de la zona verde que será paseo interior.