Reclaman un PAC, un laboratorio y una unidad de psiquiatría
30 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El barrio lucense de A Residencia ha llevado un duro golpe con el cierre del hospital. Pero los vecinos no se rinden, y ayer por la tarde volvieron a demostrar que el barrio continúa su lucha, con la misma fuerza, o más, que el primer día. Decenas de personas salieron de nuevo a la calle -como cada jueves desde el pasado 2 de junio- para reclamar lo que ya les habían prometido en su día: abrir en el Materno un servicio de urgencias (PAC), un laboratorio de salud pública y una unidad de psiquiatría.
Las reivindicaciones de ayer contaron, sin embargo, con un ingrediente nuevo que simboliza la situación actual del barrio. Con un muñeco en el que ponía «Son residencio, a Xunta tenme aforcado» los vecinos representaron el sentimiento que tienen en estos momentos. Aunque ayer variaron su recorrido cruzando las calles del centro para dejar el muñeco colgado en un árbol frente al edificio administrativo de la Xunta, los manifestantes advirtieron de que la marcha del día 6 será mucho más ruidosa. Para organizarse mejor en convocatorias como la del próximo jueves han creado la asociación Ascorelu.
Los vecinos critican que antes de las elecciones representantes de todos los partidos políticos se acercaron para mostrarles su apoyo, pero nada han vuelto a saber de ellos una vez pasados los comicios. Un vecino de la zona explica que para el Materno había una promesa firme para instalar los tres servicios que ahora reclaman, mientras que era para el resto del complejo para lo que todavía no estaba decidido, y cada partido proponía una cosa.
Se quejan los residentes y comerciantes de la falta de previsión: «O hospital non se pechou dun día para outro. Había anos que isto se sabía, e aquí estamos. A veces penso que o fan a propósito», declara un comerciante.
Entrevista con Feijoo
Siguiendo con sus reivindicaciones, anunciaron que en los próximos días pedirán por escrito una entrevista con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, para transmitirle sus quejas y reivindicaciones y pedirle que actúe con urgencia.