Últimamente, estoy siendo un ser privilegiado por conocer a personas con grandes adversidades, tanto personales como familiares y sin embargo cognitivamente poderosas. No sé, si su emotividad es también así o el dolor y la tristeza inundan sus momentos privativos, destruyendo su fortaleza.
Me gustaría hablarles de Ramón Guijarro Berdiña, veterinario, profesor de equitación y además, un jinete de elevadísimo nivel. Todo ello, parecería relativamente posibles, pero quiero hacerles ver que no lo es, porque Ramón Guijarro solo ve de un ojo, como consecuencia de una infame confusión. Cegaron su ojo con un vaso roto de cristal.
Es un profesional de elevadísimo nivel. Imagínense lo que debe ser operar con una visión tan reducida, pero su competencia supera esa limitación con un cum laude. Sin embargo, lo sorprendente no es ese ámbito profesional, es un educador con un conocimiento altísimo sobre su trabajo, un encantador de niños y animales y como jinete imagínense lo que supone competir a alto nivel con una merma física tan condicionante.
Como les decía al principio, soy un privilegiado por conocer a personas de semejante altura y estas personas están aquí, en nuestra ciudad, en Lugo. Ramón Guijarro Berdiña es profesor de equitación en el Centro Hípico Equus y para concluir, indicarles que estas opiniones están refrendadas nada más y nada menos que por el jinete del equipo olímpico, el murciano Pedro Sánchez Alemán.
Gracias Ramón por estar aquí.