28 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Tiene mucho mérito que en plena crisis y en pleno verano un grupo de personas, de diferentes sectores y puntos de la provincia, se decidiesen a crear una empresa. Son especies a proteger y más cuando sabemos que montar hoy un negocio sigue siendo toda una odisea, ya sea por los problemas burocráticos, como por la falta de ayuda por parte de las entidades financieras. Mimar el tejido productivo lucense debería ser la mejor promesa electoral.