Lugo fue el escenario de saltos que fueron prohibidos en Ponte Ulla
26 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Para quienes paseaban por la orilla del río, a la altura de Los Robles, fue todo un espectáculo ver, el pasado domingo, a jóvenes que practicaban puenting desde el viaducto de As Saamasas, sobre el Miño. Para los participantes parece que resultó una experiencia positiva y que mereció la pena el dinero que se gastaron para hacerlo. Pero el uso de una infraestructura pública (carretera nacional) para dicha práctica deportiva, en cualquiera de sus variedades, plantea preguntas en distintos sectores sociales. La Unión de Asociacións Veciñais quiere explicaciones por la tolerancia institucional con una actividad que precisa para su uso de infraestructuras públicas.
Los saltos los organizó una empresa, con la que se puede contactar a través de Internet. Según contaron algunos de los participantes, inicialmente estaba previsto efectuar los saltos en Ponte Ulla. Parece que la sociedad pública de la que depende el puente hizo desistir a los deportistas. Y entonces decidieron trasladarse a Lugo, para saltar desde el puente de As Saamasas. Practicaron a lo largo de toda la jornada. Se trataba, según parece, de una modalidad más radical que la versión tradicional del puenting, ya que llegaban a tocar el agua. De hecho, uno de los saltadores salió con un ojo hinchado, como consecuencia del impacto.
En la orilla, muchos de los lucenses que paseaban por la zona de Los Robles y de la Escuela de Piragüismo asistían con asombro al espectáculo. Muchos de ellos se preguntaban quién habría autorizado el uso del puente para tal práctica deportiva.
Desinformación
En el Ayuntamiento, el concejal de Deportes, José Manuel Díaz Grandío, señaló que su departamento no tenía conocimiento de tal actividad. Apuntó que, en todo caso, de tener que disponer de algún permiso, sería del titular de la carretera, es decir, del Ministerio de Fomento. Si tenían permiso o no, es cosa que desconocía. Apuntó, por ejemplo, que las barandillas están pensadas para evitar caídas al río, pero entiende que en las previsiones de los constructores quizá no figuró este tipo de prácticas. Uno de los técnicos de la citada concejalía señaló que por no ser un deporte de los que promueve el Ayuntamiento no está familiarizado con la normativa que lo regula.
En las inmediaciones del puente estuvo una dotación del grupo local de Protección Civil. Pero, al parecer, su presencia allí fue más fruto de la constatación de la existencia de los saltos que de una programación previa.
Las ventajas que ofrece Lugo
En la página web de la empresa que, según parece, organizó los saltos desde el puente de As Saamas, hay una información bastante detallada de la localización y ventajas que, para tales prácticas, ofrece la citada infraestructura de Lugo. «La gran ventaja es que está en la puertas de dicha capital». Parece que también reúne condiciones idóneos por otros motivos: «Este puente ofrece la posibilidad de hacer puenting sobre agua o sobre seco y goming vertical, sobre las aguas del Miño y con posibilidad de tocarlas en la caída». En la misma página web figura anunciada la cita del pasado domingo en el puente de Gundián, en Ponte Ulla. Según parece, al no poder practicarlo allí, se desplazaron a Lugo.