Numerosos jóvenes disfrutan en el tercer campamento de baloncesto
21 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La participación en el III Campus de Baloncesto no Camiño está siendo record, duplicando la asistencia de las ediciones anteriores que cuenta con 114 niños y niñas que no solo están dispuestos a aprender los fundamentos del baloncesto sino que participan de la experiencia de conocer a chiquillos de toda la península.
El trabajo está encabezado por Miguel Ángel Hoyo, actualmente el director deportivo del COB Ourense, quién destaca «la calidad extraordinaria de los 25 entrenadores». Se muestra conforme con la buena acogida que tienen los jóvenes y comenta que «todos entienen sin problemas el nivel de inglés que aplicamos». Asimismo, manifiesta que «la buena organización se debe a la colaboración del Ayuntamiento de Sarria, al C.B. Sarria y a la Cruz Roja, quién presta servicio las 24 horas». A su vez, valora «el labor de diversas empresas como Abaco Informática, Distribuciones Sangil, Fontecelta o Fisioterapia Sarria que constribuyen a que el campus cuente con las mejores condiciones». Uno de los entrenadores, Raúl Jiménez, apunta que «en este tipo de campus los chavales afianzan la técnica individual además de que la convivencia resulta de lo más enriquecedora para su desarrollo personal y deportivo».
Actividades
Desde el primer día realizaron competiciones o tiros, entre otras actividades. Y en la tarde del martes disfrutaron de la compañía de Mario Cabanas, el jugador coruñés que ha militado las dos últimas temporadas en el Cajasol ACB, quién elogió la labor y paciencia de los entrenadores y aseguró que «fue una gozada trabajar con chicos de estas edades».
Ayer por la mañana hicieron una gincana de pruebas y fotografía. Los críos recorrieron las calles para cumplir las pruebas encomendadas. Algunas consistían en fotografiar objetos como canastas, motos o retratarse a ellos mismos junto a algún punto, como fue el caso del puente en la Rúa do Peregrino. También invitaron a los establecimientos a «jugar» con ellos y retrataron a un monitor agarrando unos pulpos en una de las pescaderías. Todos los jóvenes afirmaron que «casi con toda seguridad que repetirán el año que viene».