Como cada año, los lucenses ya pueden disfrutar de la feria del libro de ocasión. Según afirma uno de los vendedores, «son grandes lectores y acuden de manera asidua».
Las expectativas de compra para estos días son positivas a pesar de que «en época de crisis el sector cultural es el más afectado. Cualquier español de a pie recorta en gastos personales y, usualmente, prefiere gastar sus euros en tomar una caña con los amigos a gozar de un buen libro», como opina uno de los vendedores.
Los libreros participantes en este mercado lucense declaran que «las ventas en línea son una gran competencia pero se han adaptado a ellas», y consideran que «ferias como esta son una gran oportunidad para encontrar joyas de la literatura a un precio asequible para cualquier bolsillo»
Sin relevo generacional
Cuentan que el bibliógrafo antiguo no reparaba en gastos, pero con la crisis económica actual esto ya no sucede. En esa línea destacan que ya no hay un relevo generacional en este ámbito. La gente joven no está interesada en este tipo de negocios. Así que estos certámenes constituyen uno de los buenos referentes para la literatura, al tiempo que permiten recuperar libros que de otra forma no serían difundidos y, por lo tanto, quedarían en el olvido.