El beso a un enfermo se da con el corazón, contra el corazón apretamos al hijo que necesita calor y consuelo, con el corazón damos ánimo al amigo que acude a nosotros hundido por la inquietud; los voluntarios dedican su tiempo a los demás con un sentimiento profundo que sale directamente del corazón, y del corazón salen sus palabras de aliento, su esfuerzo y su trabajo. La mano que aprieta otra mano para transmitir confianza, seguridad, amistad, amor, compañía, es mano que mueve el corazón, como mueve el corazón la entrega a los demás o la necesidad de sacar paciencia de donde no la hay.
Las cosas importantes se hacen con el corazón: atender a la familia, escuchar a los mayores que necesitan conversación para salir de su aislamiento, hacer los deberes con los hijos, encontrar hueco en la agenda para atender a un compañero de trabajo, abrazar a quien anda escaso de abrazos o preparar una reunión de amigos aunque el cansancio se haya infiltrado en cada músculo, en cada uno de los poros de la piel. El corazón impulsa a decir que quieres ver la película que quiere ver tu pareja, impulsa también a renunciar al viaje que preparabas desde hace años para sumarte al que prefiere la mayoría, como impulsa a no expresar ni una sola palabra de protesta por la renuncia.
El corazón mueve montañas, hace fuerte al débil, elimina obstáculos, echa por tierra la frase lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Puede ser y es posible. Crisis económica, catástrofes naturales, programas de ayuda, leyes, normas, medidas contra el paro, prestaciones sociales para los más desfavorecidos ? De todo se sale cuando se pone corazón.