Los grandes partidos estarán obligados a pactar
18 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El panorama político del Concello de Sarria se presenta una vez más muy complicado y abierto a cualquier posibilidad. Ahora mismo lo más probable es que los dos grandes partidos, PP y PSOE, se vean obligados a pactar para lograr la mayoría.
Las encuestas que manejan los populares les dan que podrían alcanzar la mayoría en solitario y que, en caso de no ser así, les bastaría aliarse con alguna formación que lograra un edil para tener la posibilidad de gobernar.
En lo que compete al PSOE, sus estudios son más exhaustivos y apuntan a que podría bastarles con aliarse con el BNG o, en el peor de los casos, repetir el tripartito.
La gran duda estriba en lo que puedan lograr los partidos independientes y el BNG.
Los nacionalistas parten de un edil más que consolidado y la gran duda es si pueden alcanzar el segundo del que ya disfrutaron en otros mandatos. Si duplican representación la clave también será si el concejal que suman lo pierden populares o socialistas.
La gran incógnita es el destino que pueden tener los cabreados del PP y los desencantados con la política nacional de PSOE. Si optan como hace cuatro años por dar su apoyo al PGD de Pablo López, el actual teniente de alcalde podría repetir el edil que ahora ostenta con mucha suficiencia o, en un escenario ideal para él, alcanzar los dos. Si por contra eligen la opción de Independientes de Galicia, cuyo candidato, José Manuel Bello, no fue elegido en los pasados comicios por un puñado de votos, este partido podría obtener representación por primera vez o lograr dos concejales si su mensaje cala en el electorado.
El factor CDL también puede tener relevancia. La posibilidad de que su candidata, Teresa Sánchez, resulte elegida es complicada, aunque no descartable. En todo caso resultarán relevantes los votos que tenga en función de que los pierdan PSOE o PP, ya que de las otras opciones es difícil que reciba respaldos.
La situación política de Sarria está expuesta por tanto a muchas variaciones, por ello la actitud que los políticos adopten en los últimos días de campaña va a resultar decisiva para convencer a los últimos indecisos.