Carlos Pin González se considera gran admirador del recordado Pedro González, que en una ocasión lo metió en un pequeño aprieto. A mediados de los años 80, cuando el Colegio Oficial de Abogados de Lugo inauguró su nueva sede, don Pedro, que era el presidente, le encargó la intervención de apertura, pero le pidió que hablase del IVA, un impuesto que condicionaría el futuro económico de todas las personas pero que en aquel momento aún le sonaba a chino a todo el mundo.
Pin, que tiene el número 472 de la Asociación Española de Asesores Fiscales, estudió económicas y derecho en Deusto pero se licenció en este último en Santiago. Pertenece a la promoción de Mario Conde y de Sánchez Merlo, que fue mano derecha de Leopoldo Calvo Sotelo, y es miembro de varias asociaciones españolas relacionadas con su profesión.