Compagina estancias en prisión con las del piso de acogida de Aliad
24 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Lleva cinco años en España, pero asegura que del país apenas conoce Lugo, ya que lo detuvieron en el aeropuerto de Barajas nada más bajar del avión que lo traía desde México. José Luis Montellano nació en Tijuana hace 65 años y ha pasado el último lustro en prisión: primero en la cárcel madrileña de Soto del Real y después en la de Monterroso. «Traje droga para saldar una deuda y acabé en Monterroso», resume el hombre, que cumple una condena de 9 años y un día por un delito contra la salud pública. Si nada se tuerce, en junio obtendrá la libertad condicional y podrá regresar a su tierra, donde lo esperan con los brazos abiertos su madre, su mujer, sus ocho hijas, treinta nietos y dos bisnietos. «Me casé muy joven», sonríe.
Tras años entre rejas, ahora compagina estancias de varios días en la cárcel con otras en el piso de acogida que tiene en A Milagrosa la Asociación Lucense de Información e Axuda ao Drogodependente (Aliad). Montellano se levanta sobre las seis y media de la mañana. «Me baño, me arreglo y me voy a recabar la firma a la comisaría. Prefiero ir temprano porque a esa hora casi no hay personas y después me desocupo», indica. Son 1.856 pasos, casi 6 kilómetros entre la ida y la vuelta. «Soy diabético y andar es un estímulo para mí», comenta. El resto de las mañanas las dedica a caminar. «No me canso de ver la catedral, cada santo tiene su altarcito. Y la Muralla», indica. A mediodía come en el restaurante La Perdiz con los vales que le entrega Aliad. Le gusta la comida gallega, pero extraña los frijoles y, sobre todo, el chile. «Aquí no le echan nada de picante. Las guindillas las como enteras», relata. Las tardes, confiesa, son para sus hijas y sus nietos. «Me voy a un locutorio que hay cerca porque tiene webcam y así nos vemos. Son tremendas ellas. Ya están con la gestión del boleto de avión. Cuando llegue México D.F. aún tengo tres horas y media o cuatro de vuelo hasta Tijuana, porque son dos mil y pico de kilómetros». Paso a paso, ilusión a ilusión, Montellano se está reencontrando con la libertad.
en directo josé luis montellano, mexicano a punto de lograr la libertad condicional