Todo el balón y un solo punto

Marcos Pichel LUGO / LA VOZ

LUGO

El Lugo se estrelló contra el planteamiento ultradefensivo del Coruxo

18 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Coruxo regresó ayer a Vigo con el honor de convertirse en el único equipo que impidió al Lugo marcar en su campo en lo que va de curso. 17 jornadas después, los rojiblancos no pudieron celebrar un gol con su parroquia. El derbi acabó en tablas. Los locales tuvieron el balón y las escasas ocasiones (con dos balones a los palos), pero el Coruxo obtuvo el premio de un punto para su descomunal despliegue defensivo. El empate mantiene la distancia del Lugo con el segundo (ocho puntos), que hoy es el Guadalajara.

Los lucenses tenían potestad para contemporizar. Los resultados previos de sus rivales les favorecían (las prisas llegarían en la segunda parte). El Coruxo, para aguantar, para defenderse, pues el punto tampoco parecía un mal resultado para su tranquilidad en un campo poco dado a regalos esta temporada.

Abalde no engañó a nadie. Plantó sobre el Ángel Carro una defensa de cinco, con el ex rojiblanco Alberto García, el ex Primera Yago y Antón, como centrales. Adelantada, su misión, cumplida con creces, era tapar las acometidas por la banda de Iván y Arroyo, y ahogar a Azkorra e Yago. En la creación, Marcos y Pita gozaban de libertad, pero el segundo se estrellaba entre líneas, y el primero no encontraba quién le acompañase en su manejo. La zaga viguesa tenía efectos tóxicos sobre los rojiblancos, que volvían a su esquema habitual, olvidando los tres mediocentros con los que Setién se plantó en Madrid.

En todo el primer tiempo, los porteros acompañaron el juego desde la lejanía. Escalona, porque los de verde obviaron el acercarse por sus dominios; Alberto, porque el Lugo no conseguía combinar a gusto. Es más, en los 45 minutos iniciales, salvo un cabezazo desviado de Azkorra y un tiro flojo de Pita, los rojiblancos se mostraban incapaces de producir. La mejor ocasión, un zurdazo de Arroyo, que golpeó el balón con el exterior de su pie desde la frontal, estrellándose en el larguero.

Pero el Coruxo, que se juega la vida, se sentía con el derecho de especular. En el cuerpo a cuerpo, tendría las de perder. Y los zarpazos de su anfitrión así se lo hacían notar.

Despertar la bestia

Con el transcurso de los minutos, la tendencia se acentuó. Todo el balón para el Lugo, y su rival, que trataba de dejar pasar todo el tiempo del mundo, no se atrevía a adentrarse más allá de la línea de medio campo, como para no despertar a la bestia. Los de Setién sitiaron a los de Abalde, en una llegada continua, por fin por las bandas. Pero toparon con un frontón. Azkorra tuvo la más clara, con un disparo al palo tras culminar una contra. Pese a los seis minutos de añadido, no hubo opción de marcar.

Árbitro: Aarón Suberbiola, del País Vasco. Mostró amarillas a los locales Belfortti, Javi Selvas y Marcos Rodríguez; y a los visitantes Alberto, Antón y Aitor, este último en dos ocasiones, expulsado.

Incidencias: Partido disputado en el Ángel Carro, ante unos 2.800 espectadores. Con abundante presencia de aficionados del Coruxo en las gradas.

Escalona, Diego López (Selvas, min 72), Manu, Belfortti, Víctor Marco, Marcos, Pita (Monti, min 46), Iván González, Arroyo, Yago (Ballesteros, min 72) y Azkorra

Alberto, Marcos (Josiño, min 42), J. Campos (David Pérez, min 68), Yago, Alberto García, Antón, Costas, Marco, Aitor, Santi (Antúnez, min 46) Domínguez y Víctor Besada