Enemigo íntimo de las últimas temporadas para encauzar el camino hacia el play off. Es el episodio que el Breogán escribirá esta tarde, a partir de las siete, en el Pabellón Javier Imbroda de Melilla. Dos clásicos de la LEB Oro vuelven a cruzar sus caminos en la lucha por prolongar el oxígeno liguero. Los celestes van hacia arriba, mientras que los norteafricanos navegan en medio de una crisis de resultados que les ha enterrado en la zona media de la tabla.
El Leche Río parece tener hambre de triunfos. Las cuatro victorias consecutivas con las que llegará a Melilla contrastan con otros tantos tropiezos seguidos de los norteafricanos. Sin embargo, los lucenses tratarán de elevar el tono desde el salto inicial para no llevarse uno de los múltiples sustos que han adornado su peregrinación por la competición a lo largo de la presente campaña.
Desde que el Breogán descendió a la LEB Oro, jamás ha cosechado un triunfo en el Javier Imbroda. Se trata de una cancha bien conocida por Pepe Rodríguez, que dirigió a los melillenses en la campaña en la que los celestes regresaron a la ACB (1998-1999).
En la escuadra de Gonzalo García, varias individualidades brillan por encima del resto. A pesar de que los norteafricanos no cuentan con la plantilla de enorme calidad de la anterior temporada, Jorge Jiménez, base dominador en la LEB Oro, sigue manejando la batuta. Junto a él, el anotador Detrick, el ex internacional Óscar Yebra o el intimidador Foote. Todo ello, complementado por la buena labor que está realizando Moss, su última incorporación.
Pepe Rodríguez se reencuentra con la escuadra contra la que debutó al frente del Leche Río. En la primera vuelta, los celestes rubricaron un gran último cuarto para someter al rival (70-50). Ahora, Gonzalo García pide el apoyo de la afición para cerrar la crisis ante los lucenses. «Es el partido más importante del año», afirma. En eso, ambos equipos coinciden.