Con cuatro victorias consecutivas en el saco, el Ensino comparece esta tarde en la cancha del colista. El Universidad de Valladolid, que aún no conoce la victoria a lo largo del curso, es el siguiente escollo en el camino del Durán Maquinaria. Ambas escuadras buscarán el anhelado éxito a las ocho.
El Ensino no ha vivido una semana sencilla. Tras la gran alegría protagonizada contra el Adba, los problemas víricos se cebaron con la plantilla. Las lucenses no tendrán bajas para visitar a las pucelanas, pero algunas jugadoras se han perdido varios entrenamientos esta semana.
El mayor quebradero de cabeza para el Durán Maquinaria, además del estado físico de algunos de sus mimbres, puede partir de una hipotética relajación. El hecho de medirse al farolillo rojo después de haber dado una gran imagen en el Pazo podría suponer un lastre en caso de no manejar bien esa variable.
No obstante, Javi Muñoz, preparador de las rojillas, considera que la hipotética relajación no hará acto de presencia en Valladolid: «Puede parecer que enfrentarse a las últimas es sencillo, pero todo requiere un esfuerzo. Todas las jugadoras tienen su corazoncito, en el que aparece el ansia de lograr una victoria».
Con diecinueve derrotas en otras tantas comparecencias, y con varios récords estadísticos negativos en la mochila, las pucelanas también tienen su peligro. «No poseen una estructura clara, todas pueden jugar de todo. Les cuesta anotar, pero nos prepararán trampas defensivas», advierte el técnico del Ensino.