Indignación entre los usuarios por la espera y la saturación de las líneas
16 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Siete y veinte de la mañana. A esa hora se pone en marcha el servicio de autobuses urbanos que comunican el centro lucense con el Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA). Es el momento en el que comienza una nueva jornada de caos. Este es uno de los instantes más críticos. A esa hora, personal del hospital, pacientes, visitantes y otros usuarios de las líneas 14 intentan hacerse un hueco en el autobús. La mayoría lo logra. Los más afortunados, hasta consiguen un asiento.
Así cada mañana. «Deberían habilitar un transporte exclusivo para el personal, con este no llega», explicaba ayer una trabajadora del centro. Otros van más allá y se cuestionan la seguridad que supone viajar de pie en un vehículo que realiza parte del trayecto por una nacional, aunque se trate de un transporte urbano.
La rutina se repite a lo largo de todo el día. «Depende da hora e da sorte que teñas. Podes atopar o autobús con sitio ou non, pode que veña con moito retraso ou puntual. Nunca se sabe. Iso si, o 14 A sempre chega tarde», afirmaba ayer una usuaria que esperaba en la marquesina del hospital la llegada del autobús. Una espera de la que, por cierto, se queja la mayoría de usuarios: «Din que hai autobuses cada vinte e cinco minutos, pero xa ves, chega un e marcha cheo, e vén outro, e tamén», explica un señor. Lo dice mientras intenta resguardarse de la lluvia, algo difícil pues aunque la marquesina está cubierta, entra agua por todas partes y los bancos están completamente mojados.
A esto se suma el caos que se genera siempre al principio alrededor de cualquier nuevo servicio que se cree. «¿Este vai á estación de autobuses?». Es la pregunta más escuchada en la parada del HULA. En realidad, las líneas 14 paran todas en la estación de autobuses -lleva una media hora desde el hospital a la estación-, es la 8 la única que no pasa por allí.
Proponen ampliar el servicio
Muchos usuarios se quejan de que no hay buenas combinaciones entre los autobuses urbanos y las otras líneas. Lo cuentan varios vecinos de Castro Riberas de Lea y de Sarria, que ayer se tuvieron que desplazar al hospital. De hecho, una sarriana explica que se deberían habilitar autobuses directos al hospital desde otros puntos de la provincia: «Yo tengo que venir todos los días aquí, cojo el autobús a las 9.00 en Sarria, y cuando llego a Lugo a veces el bus urbano va lleno, o llega con retraso, o ya pasó y tengo que esperar al siguiente», cuenta esta mujer.
Además, la mayoría de los usuarios opinan que se deberían aumentar las líneas al hospital, o por lo menos la frecuencia. La cosa se agrava a mediodía para los que quieren ir a la estación de autobuses, pues los que pierden los buses de las 13.25 y 13.50, no vuelven a tener servicio hasta las 16.15.
Ciudadanos desorientados
Pero también hay mucha desinformación en el resto de la ciudad. Gente que no sabe dónde coger el transporte o cuál es el que llega al hospital. Lo más común es que los propios vecinos sean los que ayuden al que está perdido, indicándole qué autobús tomar o cuándo bajarse del mismo. También los conductores hacen las veces de orientadores. Los carteles, en ese caso, no ayudan mucho. De hecho, en algunos lugares, como en la marquesina de la estación de autobuses (calle Anxo López Pérez), no están indicados los horarios de las líneas 14.