La familia de la fallecida mantiene que en los servicios sociales a los que asegura haber recurrido no le prestaron atención. La hija de la María Josefa contó ayer que ella misma pidió ayuda para conseguir que una persona le echara una mano unas horas en su casa.
La Xunta y el Concello de Lugo aseguran que nadie les pidió ningún tipo de ayuda. Desde la Consellería de Benestar apuntaron que no tenían constancia de ninguna petición de emergencia social ni tampoco a través de la ley de dependencia.
Por su parte, la concejala de Benestar Social, Carmen Basadre, aseguró ayer que en los servicios sociales del Ayuntamiento no existe ninguna solicitud de ayuda referida a la mujer fallecida. Tampoco hay constancia de que hubiese algún aviso a la Policía Local para denunciar una posible situación de abandono.
La citada concejala y el alcalde, José López Orozco, hicieron llamamientos a los ciudadanos para que no dejen de avisar si saben de algún caso semejante al ahora conocido. Orozco recordó que se pueden poner en contacto con los cuerpos y fuerzas de seguridad, con los servicios sociales municipales y otros departamentos de las distintas Administraciones públicas. «Merece la pena hacer ese esfuerzo», añadió ayer el alcalde de la ciudad.