Una revolución en el sector que comenzó hace una década

La Voz

LUGO

Los Cancio mantienen la tradición de disponer de un amplio muestrario, porque a la gente le gusta ver lo que adquiere. «Hoy es habitual comprar por catálogo porque casi nadie tiene material en stock, pero nosotros tenemos en el escaparate entre 70 y 80 cámaras, y en la época del carrete lo normal es que estuviesen expuestas un centenar», matiza Miguel Cancio.

Considera que en la fotografía la última gran revolución es la digital, que comenzó hace una década. Pero los japoneses siguen siendo los amos del mercado aunque ahora tengan fábricas en China y en países con mano de obra más barata. En la fotografía profesional sigue arrasando Japón, si bien en cámaras compactas el mercado está más abierto.