Un papelón

Ricardo Hevia

LUGO

No consigue el Breogán cerrar los partidos que llegan a finales igualados. Cuántas derrotas dolorosas, pese a jugar mejor dos tercios del choque. No se gana y tampoco duran mucho tiempo las ventajas, indicativas ambas situaciones de un equipo despersonalizado. No se puede cambiar de marcha ni se sabe al final quién se la tiene que jugar. Estoy seguro que, igual que se han mejorado otros aspectos, este acabará por llegar a un punto de normalidad. Es decir, perder alguno y ganar de vez en cuando. En León se produjo la última frustración. ¿Qué tiene los leoneses, o Murcia, o Cáceres para llevarnos tanta ventaja? Nada en absoluto, sólo un mejor aprovechamiento de sus recursos desde el principio. Lo malo es que mientras se llega al punto lógico que debe ocupar esta plantilla, la Liga continúa. Y sin ninguna reserva en la nevera, el margen de error es cero para colarse en los play offs. Es decir, cero patinazos en casa y alguna victoria fuera. Mejor tres que dos. Por eso Tarragona es un papelón. Ganar o ganar. Allí se ganó, sufriendo, pero fue la última victoria lejos del Pazo. Un solo hombre, Franklin, casi nos busca la ruina. Seguirá siendo un problema. Pero el Breogán tiene muchos más recursos y también más necesidad para cubrir sus objetivos. Y se juega en Lugo. Y el equipo ha mejorado claramente. No se puede fallar. Somos de otra Liga, aunque un inicio horroroso nos condene a un papel muy inferior al valor real de esta franquicia.