El juzgado o los comuneros de la parroquia fonsagradina de Freixo tendrán que decidir si se respeta el tradicional sistema de propiedad proporcional
07 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.La adaptación a las prácticas actuales de los sistemas de uso tradicionales de los montes en mano común genera frecuentes conflictos que en algunos casos acaban en la vía judicial. Esto es lo que ocurre en la parroquia de Freixo, en A Fonsagrada, donde uno de los propietarios reclama que se mantenga la proporcionalidad que rigió desde siempre y que dice tener acreditada notarialmente.
Un vecino, Antonio Ortiz, reclama que el monte vecinal en mano común sea declarado como monte abertal. Alega que su casa tiene asignada la propiedad sobre algo más de un centenar de fanegas. El próximo día 13 el colectivo celebrará una junta general en la que uno de los puntos del orden del día será la adopción de un acuerdo sobre la postura de la comunidad ante la demanda presentada por el vecino en el Juzgado de A Fonsagrada. También acordarán qué profesional los defenderá y decidir «en caso de acceder a la desclasificación del monte como vecinal en mano común, el modo y manera en el que se va a disponer del dinero existente en la comunidad».
Como suele ocurrir, en el trasfondo del asunto hay dinero de por medio al margen de los terrenos, en su mayor parte improductivos actualmente. Según afirma Antonio Ortiz, Freixo tiene actualmente una docena de casas habitadas permanentemente, pero hay otros tres o cuatro vecinos con derechos sobre el monte que, al parecer, quieren participar ahora en el reparto del dinero de la venta de madera, del que fueron excluidos en su día.
Superficie
Ortiz afirma que su familia tiene documentos notariales que ratifican los derechos que le corresponden a su casa sobre el monte. Cada vivienda tenía asociada una parte en los terrenos comunales y en su caso, sus antepasados compraron otra casa más en el pueblo con los correspondientes derechos, y posteriormente aún adquirieron parte de los derechos de una tercera vivienda.
El demandante pretende hacer valer su propiedad sobre 100 de un total de 800 fanegas que tiene el monte comunal. Teniendo en cuenta que una fanega son seis ferrados y que en A Fonsagrada un ferrado equivale a 507 metros cuadrados, Antonio Ortiz reclama la propiedad de derechos equivalentes a unas 30,4 de las 243,3 hectáreas totales que tiene el monte parroquial.
Señala que antiguamente era trabajado de forma conjunta y cada uno tenía una parte proporcional. A mediados de los años 80 del anterior siglo lo consorciaron con la Administración, que plantó una parte del terreno. Posteriormente fueron realizadas talas y la comunidad recibió el dinero que le correspondía, en parte destinado a obras comunitarias y el resto lo repartieron. Sospecha que esos fondos pueden ser también ahora motivo de conflicto debido a la reclamación de los tres o cuatro vecinos que se habían quedado sin nada.
En estos momentos el monte tiene una pequeña parte con árboles plantados por la Xunta con fondos procedentes del consorcio. Originariamente estuvo consorciado y con pinos un trozo de 22 hectáreas en el lugar de Penalba y otro de 44 en la Serra da Modorra. Antonio Ortiz asegura que intentó hacer un pastizal y aprovechar el monte, pero no fue posible y actualmente está a matorral en su mayor parte. Dice que defenderá sus derechos donde sea necesario.