El BNG dejó aprobar el presupuesto en medio de un pulso entre candidatos

Enrique Gómez Souto
Enrique G. Souto LUGO/LA VOZ.

LUGO

«Viva a demagoxia e vivan os candidatos». La frase, pronunciada en tono crítico por la concejala nacionalista Paz Abraira, refleja con notable fidelidad la sesión plenaria que ayer celebró la corporación municipal. En ella, los socialistas lograron aprobar, como estaba previsto, el presupuesto municipal para el 2011, gracias a la abstención del Bloque y con el voto en contra del PP. El alcalde, José López Orozco (PSOE), y el portavoz del PP, Jaime Castiñeira, asumieron prácticamente todo el protagonismo en sus respectivos grupos y fue más fácil ver en ellos a los candidatos que son a la alcaldía que a dos ediles en ejercicio. El aspirante nacionalista, Antón Bao, guardó silencio, pero sus compañeros Lage, Abraira y Chorén jugaron un eficaz papel en la carga de la izquierda contra el PP que fue el pleno de ayer. El resultado del debate del presupuesto municipal para el 2011 estaba cantado. No hubo sorpresas tampoco en el argumentario de cada portavoz municipal. El nacionalista Lage hizo alguna crítica ya conocida a la gestión económica del gobierno local y atribuyó al BNG la paternidad del perfil social de las grandes cuentas municipales. Anunció la abstención de su grupo, para dejar aprobar el presupuesto municipal, por responsabilidad. El plan económico del Concello para el próximo ejercicio totaliza 90.286.845 euros, lo que supone una reducción del 2,23% con respecto al del año en curso. El alcalde, José López Orozco, asumió la defensa de la propuesta presupuestaria; la edila de Economía, Sonia Méndez, guardó silencio. Orozco recordó los importes de los distintos capítulos, con especial atención a los relativos a los servicios sociales y a inversiones (las cifró en 11 millones). Recordó la congelación de impuestos y la imposibilidad de actualizar las tasas por suministro de agua y recogida de basuras debido a la negativa de la oposición. El portavoz del PP, Jaime Castiñeira, explicó el porqué del voto en contra de su grupo. «Son orzamentos de fin de ciclo», aseguró. También opinó que sólo están pensados hasta las elecciones de mayo y reproducen «o estilo ZP», que resumió así: «Xa pagarán os que veñan detrás». No son -dijo- ni austeros ni realistas. Sostuvo, y le valió duras críticas de Orozco y Lage, que el gasto social se recorta en vez de aumentar. Orozco agradeció la abstención del BNG y lamentó que los nacionalistas no diesen su voto favorable. Achacó a Castiñeira confundir el presupuesto municipal con el de la Xunta. Acusó al portavoz popular de estar fuera de la realidad y dijo que si le hubiera preguntado a los funcionarios evitaría errores y podría «facer un discurso coherente». También le dijo: «A vostede o gasto social nin o ocupa nin o preocupa». Afirmó sentirse preocupado porque Castiñeira «non quere facer nada para non facer gasto». El nacionalista Lage acusó a los populares de utilizar un doble discurso: cuando gobiernan «non queda sen privatizar nin o roupeiro» y en la oposición «o modelo é outro». Orozco presumió de gestión económica. «A mellor situación que tivo nunca o Concello» es la actual, dijo el alcalde. Echó mano de una certificación del interventor para asegurar que la deuda municipal es de 41 millones. El popular Jaime Castiñeira acusó al socialista Orozco de actuar sin elegancia política y achacó al gobierno socialista el que, a su juicio, el Ayuntamiento se enfrente a un futuro complicado debido al alto gasto corriente.