El Azkar vuelve a caer por la mínima

Héctor Mendal ÁREA 11/ZARAGOZA.

LUGO

Los lucenses perdieron en Zaragoza en un duelo igualado en el que se sintieron condicionados por los colegiados

09 dic 2010 . Actualizado a las 03:12 h.

Dolorosa derrota para el Azkar en Zaragoza. Motivada por la bisoñez de su plantilla y las numerosas bajas en un encuentro de poder a poder en el que el bloque de Bruno García se vio perjudicado por los colegiados. Segunda derrota consecutiva, y caída a la zona de promoción.

Enfrente, el Zaragoza no había recibido un gol como local en el último mes.?El Azkar tenía problemas para acercarse a los dominios de Didac. El Sala 10 ya había avisado en un par de ocasiones cuando Nano Modrego batió por vez primera a Óscar. Un minuto después, el zaragozano aprovechó un rechace para introducir nuevamente el cuero en la meta de un desesperado Óscar.

Bruno cambió por completo su alineación y el Azkar niveló el marcador. Primero, por mediación de Antonio, desde el segundo palo después de una jugada de pizarra. Acto seguido, Genaro, tras jugada por la banda del propio Antonio. Eran los mejores momentos de los lucenses. Pero dejaban huecos atrás, y Sergio Rivero aprovechó para adelantar a los aragoneses. El encuentro se enfrió, y en un robo a mitad de cancha, Hugo disparó fuerte para poner de nuevo las tablas (3-3). El partido divertía a los aficionados.

Sin embargo, un par de nuevos desajustes defensivos permitieron a Valença poner otra vez arriba en el resultado a la escuadra de Zaragoza. El Azkar no se rendía, la lucha del equipo conseguía que no se notaran tanto las bajas.

Descanso

El paso por vestuarios no le sentó bien al duelo. Tampoco a los árbitros. Estos, erráticos todo el encuentro, expulsaron a Mimi, que vio su segunda amarilla por sacar defectuosamente desde la banda. Aun sin uno de sus mejores hombres, el equipo de Lugo contenía a los locales. Matamoros, otra vez desde lejos, batía a Didac. Pero el gol espoleó al Sala 10, que pronto volvió a mandar tras aprovechar Nano Modrego un doble penalti. ?Ya con portero jugador, los de Bruno García encerraron a su rival, pero les faltó rapidez, pólvora y que los colegiados hicieran bien su labor (dejaron en el limbo un par de faltas peligrosas en jugadas dudosas en el ataque lucense). Fue imposible sumar algo positivo, pero la imagen de los lucenses fue buena a pesar de todos los hándicaps.