En el Bloque creen que la frecuencia con la que se producen atropellos en la capital lucense está directamente relacionado con el orden de prioridades que presidió el diseño de las ciudades: pensadas más para el coche que para el peatón. El portavoz nacionalista, Xosé Anxo Lage, dice: «É preciso un cambio de mentalidade e dar prioridade ao peón».
El BNG apuesta por los pasos sobreelevados, incrementar el número de calles peatonales, crear zonas 30 (llamadas así por el límite de velocidad) y fomentar el uso del transporte público. También considera que es preciso que haya más calles unidireccionales. Lage cree que el Plan de Mobilidade, encargado y pagado por el Ayuntamiento, ofrece soluciones que pueden ser útiles, si el gobierno local lo aplica.